Mientras Antonelli celebraba, Russell, que pasó desapercibido, se marchó sin decir una palabra. Wolff se disculpa

X/Mercedes
En Mercedes seguían de celebración mucho después de la carrera del domingo por la tarde, pero faltaba un miembro del equipo. George Russell se había marchado del circuito sin decir una palabra a los medios. El piloto británico estaba visiblemente hundido tras la carrera. Las disculpas de Wolff apenas sirvieron de consuelo.
Russell salió segundo tras una excelente sesión de clasificación en la que se quedó a solo 0,009 segundos de la pole position, pero perdió terreno en la primera vuelta e incluso cayó por detrás de Kimi Antonelli, que aprovechó los problemas de su compañero de equipo para subir al podio.
El británico arrancó bien, pero, a mitad de la recta, los monoplazas empezaron a adelantarle uno tras otro. Su unidad de potencia, sencillamente, había decidido que ya era suficiente. Salió de la curva 3 en sexta posición. Un toque con Isack Hadjar le permitió ganar una posición, pero le costó una sanción de 10 segundos.
it was literally such a great start from george but his battery decided to nuke itself 💔
“¡Tío, pero qué…! ¡¿Qué ha sido eso?!”, preguntó por radio un incrédulo Russell, que ya había vivido lo mismo en Spa-Francorchamps. “Tío, ¿cómo es posible? No, ah… ¡Me voy a callar de una p*ta vez!”
Russell no estaba de humor para hablar después de la carrera. Todos los pilotos están obligados a acudir a la zona de prensa y conceder entrevistas, pero Russell felicitó a Antonelli y, acto seguido, recogió sus cosas y se marchó del circuito. Como no había recibido una exención de la FIA, que podría habérsele concedido, por ejemplo, por motivos médicos, los comisarios multaron a Mercedes con 5.000 euros.
“Hoy hemos vuelto a fallarle por completo”, declaró Toto Wolff en una entrevista con Sky Sports F1. “Por ahora, no sabemos qué ha pasado. Creo que aquí estaba en la lucha por la victoria y entonces llegó esa falta de energía que le arruinó la carrera”.
El Gran Premio de México dará mucho combustible a las teorías conspirativas sobre un supuesto trato de favor de Mercedes hacia Kimi Antonelli en detrimento de Russell. “Tenemos dos pilotos, no uno”, continuó Wolff, aparentemente anticipándose a lo que estaba por venir.
Ya había previsto una reacción similar en Malasia, donde Russell sufrió una avería en la unidad de potencia. Se adelantó dando un puñetazo sobre la mesa ante las cámaras, pero las teorías que Wolff esperaba evitar aparecieron igualmente en las redes sociales. Más tarde declaró que, en su opinión, todos los partidarios de esas teorías conspirativas habían sido lobotomizados.
“Este año el coche simplemente no le ha funcionado. Y luego llega la mala suerte, como hoy; tenemos que solucionárselo. Es un momento muy difícil para él; un momento muy, muy, muy difícil. Mi objetivo es proporcionarle el material y el apoyo que necesita para luchar por un campeonato”, insistió el jefe de Mercedes.