Para que los pilotos más altos de Fórmula 1 no estén en desventaja, el reglamento exige que todos pesen al menos 80 kilogramos (incluidos el mono, el casco y el asiento). Si no alcanzan ese peso, deben llevar lastre adicional en el habitáculo.
¿Cómo es ese lastre? Una mirada al interior del monoplaza de Liam Lawson permite ver dos piezas de lastre bajo el asiento. La primera pesa exactamente cuatro kilogramos; la segunda, 1,125 kilogramos.
Cabe señalar que esta norma hace que el deporte sea más justo que antes, pero nada es perfecto. Al fin y al cabo, el uso de lastre adicional rebaja el centro de gravedad del monoplaza, lo que aporta cierta ventaja.