John Elkann intervino y estaba furioso, según Autoracer

X/Ferrari
El departamento de diseño de Ferrari no merece ni una sola crítica este año. Pero el departamento de motores, el equipo de estrategia y los pilotos no han estado ni de lejos a la altura necesaria para aprovechar al máximo su trabajo tras los cambios reglamentarios. Todo llegó a su punto crítico en México, donde el equipo tenía todos los ingredientes para ganar, pero le falló el componente situado entre el volante y el asiento. Según los medios italianos, el presidente de Ferrari, John Elkann, también ha dicho basta.
Al analizar las causas del fiasco de Ferrari del domingo aparecen varios elementos que resultan, como mínimo, llamativos. Se ha hablado largo y tendido de las acciones de Charles Leclerc y de las reacciones que provocaron, así que veámoslo desde otro ángulo. ¿Qué podría haber hecho Ferrari y qué puede hacer en el futuro para evitar que se repita algo así?
Entre las muchas declaraciones interesantes tras la carrera del domingo, también destacó la confesión de Lewis Hamilton de que el equipo no había acordado ninguna estrategia ni un planteamiento común antes de la salida. Algo absolutamente incomprensible en México, donde la salida es decisiva y hay una distancia enorme hasta la primera curva.
Aún más incomprensible fue el comportamiento de Leclerc, que volvió a demostrar que Ferrari necesita establecer unas normas claras para las luchas entre compañeros de equipo y hacerlas cumplir con firmeza. «México fue, en esencia, una repetición de Monza, solo que con los papeles invertidos. Ya no se puede seguir ignorando este problema. La agresividad excesiva en las luchas entre compañeros perjudica los intereses del equipo», escribió la conocida web italiana AutoRacer.
«Hay que gestionar las ambiciones individuales, sobre todo cuando amenazan con comprometer el resultado colectivo. ¿Qué pasará cuando haya un título mundial en juego?», se pregunta AutoRacer.
Al parecer, la cúpula de Ferrari se hace las mismas preguntas. «John Elkann, que ha insistido en repetidas ocasiones en la importancia de la unidad del equipo, estaba, según nuestra información, muy enfadado por lo que vio y oyó. Ferrari no puede permitirse dejar en manos de los pilotos las normas que rigen las luchas entre compañeros», afirmó con rotundidad AutoRacer.
Un pequeño alivio para Ferrari es que el éxito de Kimi Antonelli y la disputa de otro Gran Premio el fin de semana siguiente han reducido un poco la presión sobre el equipo. Aun así, el fiasco de la Scuderia siguió acaparando titulares en medio de las celebraciones por el título de la joven sensación italiana, y está claro que las preguntas sobre la decepción de México acompañarán al equipo hasta Brasil.
En cualquier caso, Ferrari tendrá mucho que corregir en Sao Paulo. «Cada victoria o podio que se pierde por disputas internas no hace más que aumentar la presión sobre la Scuderia», señaló AutoRacer.




